Sanción por el tratamiento de datos personales a través de Whatsapp:

Un fontanero acudió a una comunidad de propietarios a realizar un servicio, remitiendo al finalizar un mensaje de Whatsapp a la reclamante, es decir, tratando sus datos personales para una finalidad distinta a la de la avería por la cual acudió al edificio.

El mensaje fue el siguiente: “Hola soy el fonta que acavo de estar en tu casa. Joe Amandita la verdad que me estabas poniendo mu malito pero con esa camiseta de boxeo he dicho uff a ver si me va a pegar 🙂 🙂 y he dicho pir si acaso mejor no la digo na jjjjjs. Estas mu bonita hija 😉”.

No hace falta explicar en detalle que el mensaje no estaba relacionado con la actividad profesional del reclamado y que utiliza el número de teléfono personal facilitado por la reclamante para enviarle un mensaje de texto personal. Así pues, se vulnera el articulo 5.1b) del RGPD, el cual regula el principio de limitación de la finalidad.

Los datos personales deben ser recogidos con fines determinados, explícitos y legítimos, y no serán tratados ulteriormente de manera incompatible con dichos fines.

Conclusión: 2.000 euros de sanción. Le salió caro el mensaje.